En Antigüedades San Francisco estamos especialmente interesados en toda clase de pintura, desde el siglo XVII hasta la actualidad. El período comprendido desde el siglo XIX hasta nuestros días entraría dentro de los que conocemos como pintura contemporánea. Veamos con un poco más de detalle la pintura de los siglos XVII y XVIII.

Pintura del siglo XVII

La pintura del siglo XVII es la pintura del barroco. El Renacimiento ya ha sido totalmente superado y ahora impera el realismo superficial, los colores ricos e intensos y la combinación de fuertes luces y sombras. Se elige evocar la emoción y la pasión, en lugar de la tranquila racionalidad apreciada años antes.

Pintura del siglo XVIII

Desde el punto de vista artístico, el siglo XVIII también es complejo e interesante. La pintura del siglo XVIII vive una constante transformación. Por un lado vive las dos tendencias surgidas en el seno de la pintura barroca: el naturalismo y el clasicismo. Enseguida, el barroco convive con un nuevo estilo, el rococó, que mantiene sus principales manifestaciones artísticas pero enfatizando la decoración y el gusto ornamental, llevándolos a un paroxismo de riqueza, sofisticación y elegancia. Para terminar el siglo con un regreso a la austeridad de las formas clásicas a través del neoclasicismo.

Preguntas frecuentes
La pintura del siglo XVII se caracteriza por el estilo barroco, que se enfoca en el realismo superficial, colores ricos e intensos, y el uso contrastante de luces y sombras para evocar emoción y pasión.
En el siglo XVIII, la pintura experimenta una transformación constante, abarcando el naturalismo y el clasicismo del barroco, así como el rococó, que enfatiza la decoración y el gusto ornamental, culminando en el neoclasicismo que retoma formas clásicas.
La pintura contemporánea abarca desde el siglo XIX hasta la actualidad, incluyendo una diversidad de estilos y movimientos artísticos.
El barroco se enfoca en la emoción y un estilo ornamentado, mientras que el neoclasicismo retoma la austeridad y claridad de las formas clásicas, buscando la razón y la simplicidad.
El rococó es un estilo que surge en el siglo XVIII, caracterizado por su énfasis en la decoración elaborada y el gusto ornamental, llevando el arte a un extremo de riqueza y sofisticación.
El Renacimiento fue superado por el barroco, donde se abandonó la tranquila racionalidad para dar paso a un enfoque más emocional y dramático en la representación pictórica.